sábado, 13 de agosto de 2011

JMJ 2011. Esas jornadas que todos pagamos.

Del 16 al 21 de Agosto España, mas concretamente Madrid, acoge lo Jornada Mundial de la Juventud, en la web de la cual nada más entrar se lee: "Arraigados y edificados en Cristo. Firmes en la fe. (San Pablo)".
A ver por donde empiezo... No creo que merezca la pena perder el tiempo en empezar diciendo que los que tienen fe en Dios creen en un ser inexistente inventado por la psique humana. Con ésto, aclaro, no pretendo faltar al respeto a nadie, sino simplemente hacer ver que bajo mi mente atea dicho concepto de edificación en el hijo de Dios y ese amor hacía su padre me parecen inconcebibles. Dejando a un lado todo ésto entraré en lo que realmente me indigna de la visita del Papa y de la celebración de la JMJ en Madrid.

En primer lugar, decir que me parece totalmente carente de lógica que en menos de un año éste señor nos visite dos veces con el gasto que su visita conlleva (en el caso que nos incumbe, estimo, por lo que he leído, unos 50 millones de euros). Carece de lógica por varias razones, una de ellas porque según el artículo 16 párrafo tercero de la Constitución Española "Ninguna religión tendrá carácter estatal", si que es verdad que dicho párrafo sigue de la siguiente forma: "Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias de la sociedad española y mantendrán las siguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones." Me pregunto yo que demás confesiones, porque aquí no hace más que venir el Papa. Me pregunto también si es necesario dicho gasto justo cuando España está prácticamente en una situación límite con la prima de riesgo tan elevada.
Me pregunto también si el Estado tiene derecho a gastar el dinero que yo pago en impuestos para dárselo a la Iglesia Católica obligándome así, de forma indirecta a contribuir en algo que no creo. En este caso pues, pagando con el dinero del Estado las JMJ 2011, la mayoría del cuál proviene de los ciudadanos españoles, muchos de los cuales están en contra de este despilfarro no podríamos decir, a pesar de que sonara un tanto radical exagerado, que el Gobiernoo Español no está teniendo en cuenta las creencias de todo aquellos que no profesan la religión católica? Parece pues que España esconde su confesionalidad católica bajo la falsa aconfesionalidad bajo la que nos quieren hacer creer que se rige el Estado Español.

Me parece curioso también que nosotros, europeos avanzados que nos escandalizamos con las imágenes de fanatismo religioso que nos suelen mostrar de países del Próximo Oriente, durante varios días llenemos el Parque del Retiro de Madrid de confesionarios y nos parezca lo más normal del mundo.

Otra cosa que me parece insultante hacia mi persona es que se les haga un descuento en abonos de transporte público a los asistentes de la JMJ 2011, cuando yo tengo que soportar las subidas que han habido en los precios de los abonos de transporte público de Madrid y no se me haga ni un triste descuento por ser estudiante (descuento que, si no me han informado mal, en Barcelona si que existe). Es decir, que yo pago más para que los católicos que venga de visita puedan pagar menos.

En resumen, respeto, y me parece muy bien, que cada uno tenga sus creencias religiosas. Lo que no respeto ni me parece bien es que otros, con creencias diferentes, tengamos que poner dinero de nuestro bolsillo (aunque de forma indirecta) para las creencias de otros. A esto, señores, le llamo yo que le saquen a uno el dinero en el nombre del Señor. Y si por lo menos el Vaticano lo empleara en salvar las vidas de los millones de niños que están muriendo de hambre ahora mismo en Somalia (por poner un ejemplo actual) todavía, pero que encima lo usen para comprarse anillos de oro con diamantes y vivir de puta madre a costa de nuestro dinero no me parece bien, y menos aún que encima tengan la desfachatez de venir aquí con nuestro dinero y decirnos como tenemos que vivir nuestras vidas.

1 comentario:

pólux dijo...

Aún conociendo la seriedad del tema que tratas no puedo evitar reírme mientras leo... me hace mucha gracia como expresas tu indignación, y te doy la razón en todo lo citado, pero es que voy leyendo y me parece una broma... de mal gusto, pero una broma, y lamentablemente no lo es. Vamos, pa' mear y no echar gota.